Inicialmente la actividad con las tabletas generó muchas expectativas con los estudiantes, puesto que no las habían utilizado en el ámbito escolar, se evidenció empatía con estos artefactos, participación activa en la clase, trabajo cooperativo, comprensión y realización de la postactividad.
Entre los desaciertos se puede decir que la actividad programa sobre las categorías gramaticales no se pudo llevar a cabo como esta planeada inicialmente, ya que la conexión a Internet no lo permitió, pero a través de la lectura de un cuento llamado Simón el bobito se desarrolló la clase a feliz término.
De igual forma, hay muchas tabletas dañadas por lo que a los estudiantes después de haber iniciado cada uno el trabajo individual les tocó conformar parejas para poder terminarla porque empezaron a presentar fallas.